Aunque muchos atletas olímpicos no entrenan directamente su cerebro para rendir mejor, éste si se desarrollo como parte del entrenamiento. En el pentatlón y el tiro con arco, por ejemplo, los atletas dependen de una visión 20-20.
La coordinación mano-ojo para el tiro perfecto es una cuestión de método. Empieza cuando el cerebro localiza el objetivo y calcula la mejor forma de llegar hasta él, adelantando la sensación que recibirá si se da en la diana.

Así, el cerebro compensa rápidamente la postura del atleta y corrige cualquier ligerísima desviación de la técnica perfecta. Es el mismo proceso que hace también nuestro cerebro incluso para las actividades más pequeñas, pero los cerebros de los superhombres encuentran formas más eficientes para conseguir resultados.
Otro factor crítico en una mente olímpica es el estado de alerta. Hay que estar tranquilos y concentrado, los cerebros de los atletas emiten ondas alpha más fuertes de lo normal, lo que indica un estado de tranquilidad.
Esto se consigue porque el atleta tiene un punto de eficiencia que le permite liberar el córtex prefrontal de la tarea que está llevando a cabo, así deja espacio libre para reaccionar.
La anatomía del cerebro cambia, las conexiones neuronales se fortalecen en algunas zonas y se debilitan en otras, dependiendo de cada deporte en concreto.

Pasos del método científico
Qué es la ciencia factual
5 maneras de mejorar el funcionamiento del cuerpo con alimentos
El cerebro es diferente en las personas con insomnio
La deshidratación puede ponerte de mal humor
Por qué es imposible eructar en el espacio
La respuesta del cerebro a la invidencia